Historia

En el siglo XIV la villa perteneció a los Álvarez de Toledo. En otros tiempos se denominó Villaflor de las Cadenas. La versión más aceptada acerca del origen del topónimo que en la actualidad da nombre al valle y al municipio, es la orden que el Rey leonés Ramiro II dio a su lugarteniente para que regresaran las vacas, que con teas encendidas en sus cornamentas, habían servido para asustar y poner en fuga al ejército musulmán. Esto sucedía durante la Reconquista, en el Siglo X. El lugar donde dieron vuelta los astados pasó a denominarse "Tornavacas".
A la caída del Antiguo Régimen la localidad de constituye en municipio constitucional en la región de Extremadura que desde 1834 quedó integrado en Partido Judicial de Jarandilla que en el censo de 1842 contaba con 260 hogares y 1424 vecinos.